Moleskine
¡Ya tengo uno! Ya soy un poco más freak. Finalmente me acordé de que quería uno, justo el día que me encontré un expositor repleto de ellos en mis narices. Fue en la librería Altaïr, buscando información para el viaje a Laponia.Un moleskine es un cuaderno de notas con cubiertas de un tipo de tela llamada Moleskin, posee además una banda elástica para sostener el cuaderno cerrado y un lomo que permite que el mismo sea abierto completamente.
Utilizado por algunos de los mas renombrados artistas e intelectuales europeos de los últimos dos siglos: de Van Gogh (el de la imagen es el que él utilizó de 1888 a 1990, conservado en el Museo Van Gogh de Amsterdam) a Henri Matisse, de las vanguardias históricas a Ernest Hemingway. Una tradición recuperada por el escritor viajero Bruce Chatwin que los adquiría en una vieja papelería parisina, para llevarlos siempre consigo en la mochila o intercambiarlo con sus amigos escritores como Luis Sepúlveda. Leal compañero de viaje de bolsillo, el cuaderno Moleskine ha guardado bocetos, apuntes, historias y sugerencias antes de que se convirtieran en imágenes famosas o páginas de libros sobre las que se han formado generaciones enteras. Imposible de encontrar durante años, ha sido reproducido por Modo&Modo, alcanzando un creciente éxito internacional hasta convertirse en un símbolo del trotamundos contemporáneo.
Yo culpo de mis ganas de tenerla al bueno de Vila-Matas, al genial Hemingway y a un freak que la llevaba en un tren de Auschwitz a Cracovia...
Sólo un comentario más... tienen algo mágico. Ayer la estrené con unas notas y unos bocetos sobre una movida que ya os explicaré (o no) algún día, pero que podría ser interesante.

