¡Huele a caca!
En efecto. Huele fatal. O como dice el doble de Adam Sandler "se ha puesto en marcha el cagómetro". Y es que como muchos sabéis me caso el 29 de junio. Nada "monumental"... por los juzgados y una comida con la familia más directa. Eso sí, el fiestón del día siguiente con todos los amiguetes promete ser muy épico.Épico. Je, je... Épico puede ser lo que están tramando algunos para este fin de semana. Nadie me ha dicho nada. Pero huele a caca. Sólo nos queda este fin de semana libre, así que ha de ser éste por narices.
Hay un elemento en concreto que se debe estar partiendo de risa. Lleva años en la sombra esperando. Su sed de venganza no tiene límites. Él tuvo que irse vestido de torero a Sevilla y pasearse así hasta altas horas de la noche. Y de su despertar... prefiero no hablar. No hay que cabrear a la bestia.
Aún hay más. La fiera sedienta no está sola. Se ha juntado con otros cafres que... vaya miedo me dan. Lo mejorcito de cada familia juntos con un objetivo muy concreto. Pasárselo de puta madre a costa de un servidor.
Me gustaría poder explicar las animaladas que se me pasan por la cabeza... pero no voy a ser tan pardillo. No voy a facilitar más humillación de la que está por venir.
Eso sí. Y dejo constancia por escrito aquí. No va a ser ésta la última boda. Puede sonar a amenaza. Y sin duda lo es. Yo intentaré aguantar estoicamente lo que me toque.... pero todo vuelve. Y los papeles se intercambian... ¿eh, Annie Hall?
Ui! Perdón creo que me acabo de cag...
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